SI HUBIESES ESTADO AQUÍ
“Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.” (San Juan 11:21) Marta y Maria, las hermanas de Lazaron, mandaron a avisar a Jesús que su amigo estaba muy enfermo. Ellas tenían la expectativa de que el Maestro vendría y lo curaría, trayendo así nuevamente felicidad a la casa. Pero los días pasaron, Lázaro murió y Jesús no llego. La frustración y la desazón que experimentaron Marta y Maria en aquellas horas fue muy grande. Todo su mundo interior parecía desmoronarse. No podían entender porque había pasado aquello. Cuando nuestras expectativas no se cumplen nos invade una gran decepción. Cuando las cosas no salen como las esperamos o deseamos, nuestra fe entra en crisis. llegamos a pensar: " Dios se olvido de mi, me abandono!" Dejamos de creer, entramos en controversia con Dios. Todo nuestro sistema de creencias parece desmoronarse. N os enojamos porque los tiempos de Dio...