COMO PERLAS PRECIOSAS
Quiero comenzar
este mensaje sincerándome con ustedes y haciendo una declaración un poco
extraña, de hecho de seguro ustedes no se esperan esta confesión de boca de un
predicador. Muchas veces no entiendo a Dios!. Me
hago muchas preguntas y a veces me cuesta entender a Dios. Les confieso que
muchas veces me he preguntado:
¿Por qué Dios hace
lo que hace o permite lo que permite?,
¿Por qué Dios da respuesta a algunas oraciones
que hasta parecen insignificantes y a otras de quienes están luchando contra
situaciones dramáticas parece no responder?
¿Por qué quienes
sentimos no merecer tener que pasar por ciertas situaciones de dolor o de
injusticia, no solo las pasamos sino que muchas veces hasta permanecemos en
ellas más de la cuenta.?
¿Por qué a gente
como al apóstol Pablo Dios le dice, No a su oración? “Bástate en mi gracia
porque mi poder se perfecciona en tu debilidad”, mientras que otros que nunca
hicieron nada por Dios, por la obra de Dios y ni siquiera por ellos mismos, los
sano?
¿Por qué Dios permitió
el sufrimiento de su siervo Job si era justo, temeroso y apartado del mal como
nadie? ¿No se supone que esa clase de vicisitudes las deberían atravesar los
impíos?
¿Por qué a la gente
buena le pasan cosas malas mientras que las malas personas parecen llevárselas
de arriba?
¿Por qué en más de
una oportunidad sentimos que la prueba parece no tener fin y que las
situaciones límites en nuestra vida tardan demasiado en cicatrizar?
ESTAS PREGUNTAS SOLO ENCUENTRAN RESPUESTA EN ESTA VERDAD…
Cuando Dios no
responde de acuerdo a lo que esperas es porque él está MÁS INTERESADO EN HACER ALGO EN TI, QUE HACER ALGO POR TI. Cuando Dios no transforma esa circunstancia que
te preocupa a tu modo y en el tiempo que tú quisieras es porque prefiere
transformarte a ti en medio de ese dolor.
Lo que Dios puede
hacer POR TI ES TEMPORAL pero lo que
quiere hacer EN TI ES ETERNO. Si
Dios te da lo que tu estas anhelando, sea esa sanidad, esa prosperidad, ese
sueño, aquello ha de traerte un beneficio temporal, de corta duración, pero si
Dios logra desarrollar en ti ciertas virtudes, acrecentar tu fe y tu
dependencia de el en medio de la aflicción, en medio del proceso, esas virtudes
te llevaran a recibir una recompensa eterna!
Algunas de
nuestras oraciones no son respondidas tal y como desearíamos porque sabe Dios
que nos estaría quitando la oportunidad de recibir un beneficio mayor, una
recompensa mayor, un crecimiento mayor, que solo se conquista en medio del
dolor.
Dios quiere convertir nuestra vida en una perla…La Biblia compara nuestra
vida con una perla de gran precio…
La perla no es un
mineral, no es una piedra preciosa. La perla proviene de un ser vivo, se genera
dentro de un molusco llamado Ostra.
Este animalito está
protegido por un caparazón porque tiene una piel muy delicada y sensible, tanto
que una piedrecita minúscula, un grano de arena dentro de ella la puede dañar, le
puede producir una herida. Cuando esto ocurre, la ostra segrega un líquido
cicatrizante llamado Nácar. El nácar es la cicatrización de la herida dentro de
la ostra, capa tras capa, es un proceso lento y que es causado por el dolor,
por la herida pero que deriva en una perla de mucho valor.
Los expertos
dicen que las perlas más preciosas, las de mayor valor pueden tardar hasta 10
años en formarse.
UNA PERLA
PRECIOSA ES EL RESULTADO DE UNA HERIDA QUE CICATRIZO
ES EL TESTIMONIO
DE UN DOLOR Y DE UN PROCESO DIFICIL
PERO TAMBIEN ES
EL TESTIMONIO DE QUE CON LA AYUDA DE DIOS SE PUEDE TRANSFORMAR EL DOLOR EN ALGO
PRECIOSO, UTIL Y DE VALOR.
Si hay alguien
hoy que este atravesando un periodo de gran dolor, reciba esta palabra: Jesús
hoy te dice “TU DOLOR, TU AFLICCIÓN
TIENE SENTIDO” Y aunque hoy no lo entiendas
va a desembocar en una historia de belleza y grandeza, en un patrimonio eterno que será aplaudido en
el cielo.
Te puedo asegurar
que con cada herida, con cada desprecio, con cada injustica, con cada
adversidad que vayas superando en la vida te vas a ir convirtiendo en una perla
de gran valor, para Dios, para ti y para los demás.
Muchos esperaban
verte caído, arruinado, triste, abatido, muchos hicieron lo posible por verte
sangrar por la herida, por verte amargado y resentido, pero sin saberlo lo que
han provocado fue que te convirtieras en una perla de gran precio!!
Convierte las
heridas en nácar! Convierte las heridas en belleza, en crecimiento, en virtud espiritual, en fidelidad a Dios! Haz
que cada dolor se convierta en una capa de amor de Dios que te proteja, te
mejore, te embellezca y te haga mejor persona!
ES EN LOS
MOMENTOS DE DOLOR DONDE ADQUIRIMOS LAS MAYORES VIRTUDES, AQUELLAS QUE TENDRAN
RECOMPENSA EN EL REINO DE LOS CIELOS.
Como
desarrollamos perdón? En medio de una atmosfera de dolor donde somos heridos
con una actitud o una palabra.
Donde adquirimos paciencia?
En medio de una tribulación, en medio de una tormenta que dura más de la
cuenta! ,
Y donde
aprendemos humildad sino en medio de una atmosfera de dolor, donde nuestro ego
tiene que ser quebrado!
Las virtudes más nobles solo son forjadas en
medio de los dolores de la vida y son ellas las que harán que nuestro Rey y
Señor diga en aquel día: “Bien siervo fiel, en lo poco has sido fiel en lo
mucho te pondré” A Cristo no lo vamos a impresionar con nuestros logros, sino que
lo vamos a contentar con el producto, con el nácar de nuestro corazón!
Dios podría hacer
algo por ti, pero eligió hacer algo en Ti, para que hoy estés más fuerte, más noble,
más virtuoso y más cerca de su corazón! A partir de hoy recuerda y entiende que cuando
Dios no hace algo por ti es porque está haciendo algo en ti!

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