ALTARES ABANDONADOS
¿Te has preguntado
alguna vez porque a pesar de estar en la iglesia los resultados no llegan?
¿Por qué a pesar de
creer en Dios atraviesas largos periodos de sequia, donde los cielos están
cerrados, con todo lo que ello implica: problemas, necesidad, tristeza,
frustración, etc.?
¿Por qué sientes
que tus oraciones no son respondidas? Porque ya no sientes como antes la
presencia de Dios? …
El problema no
está en Dios, ni en la iglesia, ni en la forma de orar. El problema está en el
altar, es decir en el corazón. Si el altar está abandonado, descuidado, roto,
el fuego no descenderá.
Esta fue la
lección que aprendió el Pueblo de Israel sobre la cumbre del Carmelo.
Ellos creían en
Dios, estaban en el lugar correcto: el
monte Carmelo (que significa campo Fructífero) un lugar donde la gente iba a
adorar a Dios, y oraban a Dios para que los librara de los 3 años y medio de
sequia que estaban atravesando y que habían producido, hambre, necesidad, desesperación, muerte, pero el
problema estaba en el Altar.
Antiguamente el
lugar del encuentro con Dios era o el tabernáculo o templo, o un altar. El
altar era un montículo de piedras apiladas unas sobre otras. Sobre el altar se
encendía fuego y se sacrificaba un animal como ofrenda a Dios. El altar era el
lugar de la entrega, del sacrificio, de la rendición, el lugar de obediencia,
de intimidad con Dios, el lugar de la decisión.
En el monte
Carmelo había un altar sobre el cual la gente en otro tiempo iba a encontrarse
con Dios y rendirle sacrificio, pero ahora en días de Elías, ese altar estaba
abandonado. Elías decidió restaurarlo, pues él sabía bien que sin altar no habría
fuego, no habría manifestación de Dios, no habría victoria sobre los enemigos.
El altar
abandonado nos habla de un corazón lejos de Dios
…de adoradores que
ya no adoran, de servidores que ya no sirven,
…de hijos de Dios
que en otro tiempo tuvieron intimidad con su Padre pero que han abandonado esa
relación.
…de un corazón
indiferente, que ya no tiene a Dios como lo más importante.
…de un corazón que
gradualmente se contamino con su entorno, hasta perder el primer amor.
…de promesas
incumplidas. De postergación.
…de una vida que
ya no ora, no lee la biblia, no pasa tiempo con Dios, solo se limita a venir a
la iglesia, para no perder los beneficios.
Por eso fue tan
importante para Elías restaurar el altar primero. Luego oro y Dios respondió por medio del
fuego!
Arregla tu
altar! Vuélvete a Dios de todo corazón,
decide morir a lo que no agrada a Dios,
toma la decisión de dejar de claudicar en tu corazón entre dos caminos,
no se puede estar bien con Dios y con el mundo. Si Jehová es Dios pues
obedécele y sírvele. Haz de tu corazón
el trono de Dios y veras como el fuego del cielo se manifestara en tu vida.

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