HEMORRAGIA EMOCIONAL
San Marcos: 5:25-29
Sufrir de hemorragia emocional, es caminar por la vida herido, con la tristeza a cuesta sintiendo que no la podemos detener.
Que son las heridas emocionales? historias tristes para contar.
Las heridas del alma son como la hemorragia de la mujer…
-Las heridas no te matan pero agonizas todos los días
- Todos los días te sientes débil, ya no tienes esa concentración de antes, te cuesta enfocarte en lo realmente importante, ya no persigues los sueños que te antes te vigorizaban
- Las heridas te empujan a la soledad. La cama se ha vuelto tu hábitat natural.
-Las heridas te privan de disfrutar lo que te rodea…el mundo a tu alrededor se torna en blanco y negro.
-Las heridas drenan tu potencial, te roban tu efectividad. Nada es igual desde que la tristeza se instala. Comienzas a notar como muchas cosas que antes hacías, ahora ya no puedes o te cuestan mucho más.
-Las heridas te meten en un laberinto sin salida, siempre dando vueltas dentro del mismo cuarto. Te desesperas por salir pero no encuentras la manera. Una y otra vez estas dando vueltas alrededor del mismo pensamiento, del mismo sentimiento, del mismo recuerdo, de la misma tristeza.
-Las heridas te disminuyen en tu amor propio: El rechazo y el dolor te debilita. Escuchas que te dicen “tienes que ser fuerte” pero tú no puedes serlo y por más que lo intentas no lo puedes lograr, te dicen “Tienes que poner las energías en otra cosa” pero una vez que pasa la acción, te vuelves a encontrar con la almohada, con la tristeza, con el dolor, con la soledad y vuelve la pulseada para ver quién es más fuerte. En la iglesia te dicen que tienes que tener fe, que si tienes a Cristo y todo lo demás no puedes estar así, pero eso no es cierto!…la religión se ha equivocado en su aconsejamiento, los pastores mucho mas, no estamos preparados para acompañar y entender ciertas patologías del alma, hasta muchas veces los pastores predicamos resentidos o llenos de orgullo y desde ese pedestal es imposible entender al otro…condenamos al homosexual hasta que toca en la propia familia, le decimos a otros que si no cambian es porque no quieren cuando los peores pecados ocurren puertas adentro en la casa de un ministro…le decimos a la prostituta que se va a ir al infierno, pero naturalizamos el celo, la envidia, el orgullo y la rivalidad como pecados menores con los que podemos convivir dentro de la iglesia,… somos raros! Quien va delante al Reino?
-Las heridas te meten en el desierto más extremo de la soledad, aunque estés rodeado de gente, porque soledad no es ausencia de gente sino de intimidad.
-Las heridas te roban la posibilidad de dar y recibir cariño, amor, un abrazo…como la mujer de nuestra historia que ya no podía hacerlo. Claro que hay quienes no pueden conectarse afectivamente. Cuando alguien dice “yo soy así” “no me pidas que sea cariñoso, ni demostrativo”, esa discapacidad es fruto de heridas. Sufre el que no puede dar y sufre el que no recibe. Cuantas esposas hay aquí que hace años no reciben una muestra de afecto, de cariño, un abrazo, un beso, un salgamos a caminar?….cuantos hombres se entusiasman con una relación furtiva porque en la casa todo es rutina y formalidad?, cuantos chicos adolescentes buscan la calle como un medio de escape y la rebeldía como moneda de pago?. Sabes porque esto es así? Porque siempre el que fue herido va a herir! Siempre que hay una herida, un pasado triste sin ser sanado corremos el riego de repetir el ciclo, de fotocopiar el pasado en el presente.
Las heridas nos llevan a cometer errores tontos…En que gastaste tus recursos?
Quizá como la mujer de nuestra historia gastaste tus recursos buscando una solución, probaste con el brujo, psicólogo, con el terapeuta, con la validación de los demás, con mantenerte híper activo, con ansiolíticos, gastando dinero, comprando ropa, celular, cosas…, probaste con el alcohol, las drogas, con sensaciones fuertes, alcanzando logros, pero cuando bajo la adrenalina de esas cosas la depresión seguía estando allí, la tristeza que siempre estuvo volvió a ser protagonista…
COMO SANAR LA HEMORRAGIA EMOCIONAL?
Es un proceso, no es fácil, ni de la mañana a la noche, no es por osmosis, ni arte de magia. Nadie se sana por decreto de fe, ni haciendo una oración de renuncia solamente…
El primer paso es ENFRENTAR LA REALIDAD, SALIR DEL ANONIMATO, DEL ENCIERRO…Lo que se tapa no se cura, lo que se pone debajo de la alfombra termina mal, lo que callo me enferma, así que el primer paso es abrir la puerta, sacar afuera las emociones reprimidas, es sacar afuera a esa mujer que por 12 años le dijeron, no…“así es la vida, aguántatela” es exponer tu historia, es salir de la vergüenza y de la culpa…(la ley judía metía vergüenza y culpa) no fue tu culpa! Vos no elegiste eso! Vos no soñaste eso! “usted eligió a ese hombre ahora aguántesela mi hija!” pero ella eligió un príncipe azul no un monstruo!
Esto es lo que soy, esto es lo que me pasa, esto es lo que me debilita…te vas a encontrar con un montón de gente que no te va a entender, que te va a juzgar, que te va a mirar raro, te vas a topar con gente que te va a hacer sentir peor, pero si no te rindes y sigues adelante te vas a encontrar con Jesús, Él te va a entender, te va a aceptar, se va a detener por ti, no te va a decir nada, callara de amor, sin preguntarte nada te dará lo que estas necesitando, te dará de su amor incondicional, su gracia, hará que tu hemorragia se detenga, su mano extendida hará que te levantes!
Sufrir de hemorragia emocional, es caminar por la vida herido, con la tristeza a cuesta sintiendo que no la podemos detener.
Que son las heridas emocionales? historias tristes para contar.
Las heridas del alma son como la hemorragia de la mujer…
-Las heridas no te matan pero agonizas todos los días
- Todos los días te sientes débil, ya no tienes esa concentración de antes, te cuesta enfocarte en lo realmente importante, ya no persigues los sueños que te antes te vigorizaban
- Las heridas te empujan a la soledad. La cama se ha vuelto tu hábitat natural.
-Las heridas te privan de disfrutar lo que te rodea…el mundo a tu alrededor se torna en blanco y negro.
-Las heridas drenan tu potencial, te roban tu efectividad. Nada es igual desde que la tristeza se instala. Comienzas a notar como muchas cosas que antes hacías, ahora ya no puedes o te cuestan mucho más.
-Las heridas te meten en un laberinto sin salida, siempre dando vueltas dentro del mismo cuarto. Te desesperas por salir pero no encuentras la manera. Una y otra vez estas dando vueltas alrededor del mismo pensamiento, del mismo sentimiento, del mismo recuerdo, de la misma tristeza.
-Las heridas te disminuyen en tu amor propio: El rechazo y el dolor te debilita. Escuchas que te dicen “tienes que ser fuerte” pero tú no puedes serlo y por más que lo intentas no lo puedes lograr, te dicen “Tienes que poner las energías en otra cosa” pero una vez que pasa la acción, te vuelves a encontrar con la almohada, con la tristeza, con el dolor, con la soledad y vuelve la pulseada para ver quién es más fuerte. En la iglesia te dicen que tienes que tener fe, que si tienes a Cristo y todo lo demás no puedes estar así, pero eso no es cierto!…la religión se ha equivocado en su aconsejamiento, los pastores mucho mas, no estamos preparados para acompañar y entender ciertas patologías del alma, hasta muchas veces los pastores predicamos resentidos o llenos de orgullo y desde ese pedestal es imposible entender al otro…condenamos al homosexual hasta que toca en la propia familia, le decimos a otros que si no cambian es porque no quieren cuando los peores pecados ocurren puertas adentro en la casa de un ministro…le decimos a la prostituta que se va a ir al infierno, pero naturalizamos el celo, la envidia, el orgullo y la rivalidad como pecados menores con los que podemos convivir dentro de la iglesia,… somos raros! Quien va delante al Reino?
-Las heridas te meten en el desierto más extremo de la soledad, aunque estés rodeado de gente, porque soledad no es ausencia de gente sino de intimidad.
-Las heridas te roban la posibilidad de dar y recibir cariño, amor, un abrazo…como la mujer de nuestra historia que ya no podía hacerlo. Claro que hay quienes no pueden conectarse afectivamente. Cuando alguien dice “yo soy así” “no me pidas que sea cariñoso, ni demostrativo”, esa discapacidad es fruto de heridas. Sufre el que no puede dar y sufre el que no recibe. Cuantas esposas hay aquí que hace años no reciben una muestra de afecto, de cariño, un abrazo, un beso, un salgamos a caminar?….cuantos hombres se entusiasman con una relación furtiva porque en la casa todo es rutina y formalidad?, cuantos chicos adolescentes buscan la calle como un medio de escape y la rebeldía como moneda de pago?. Sabes porque esto es así? Porque siempre el que fue herido va a herir! Siempre que hay una herida, un pasado triste sin ser sanado corremos el riego de repetir el ciclo, de fotocopiar el pasado en el presente.
Las heridas nos llevan a cometer errores tontos…En que gastaste tus recursos?
Quizá como la mujer de nuestra historia gastaste tus recursos buscando una solución, probaste con el brujo, psicólogo, con el terapeuta, con la validación de los demás, con mantenerte híper activo, con ansiolíticos, gastando dinero, comprando ropa, celular, cosas…, probaste con el alcohol, las drogas, con sensaciones fuertes, alcanzando logros, pero cuando bajo la adrenalina de esas cosas la depresión seguía estando allí, la tristeza que siempre estuvo volvió a ser protagonista…
COMO SANAR LA HEMORRAGIA EMOCIONAL?
Es un proceso, no es fácil, ni de la mañana a la noche, no es por osmosis, ni arte de magia. Nadie se sana por decreto de fe, ni haciendo una oración de renuncia solamente…
El primer paso es ENFRENTAR LA REALIDAD, SALIR DEL ANONIMATO, DEL ENCIERRO…Lo que se tapa no se cura, lo que se pone debajo de la alfombra termina mal, lo que callo me enferma, así que el primer paso es abrir la puerta, sacar afuera las emociones reprimidas, es sacar afuera a esa mujer que por 12 años le dijeron, no…“así es la vida, aguántatela” es exponer tu historia, es salir de la vergüenza y de la culpa…(la ley judía metía vergüenza y culpa) no fue tu culpa! Vos no elegiste eso! Vos no soñaste eso! “usted eligió a ese hombre ahora aguántesela mi hija!” pero ella eligió un príncipe azul no un monstruo!
Esto es lo que soy, esto es lo que me pasa, esto es lo que me debilita…te vas a encontrar con un montón de gente que no te va a entender, que te va a juzgar, que te va a mirar raro, te vas a topar con gente que te va a hacer sentir peor, pero si no te rindes y sigues adelante te vas a encontrar con Jesús, Él te va a entender, te va a aceptar, se va a detener por ti, no te va a decir nada, callara de amor, sin preguntarte nada te dará lo que estas necesitando, te dará de su amor incondicional, su gracia, hará que tu hemorragia se detenga, su mano extendida hará que te levantes!

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