SITUACION LIMITE


 

El profeta Ezequiel vio en visión un valle lleno de huesos humanos, cientos de huesos, secos, desparramados por todos lados, el panorama era desolador, triste. Aquello olía a muerte, a desesperanza. Cualquiera podría haber dicho “Aquí ya no hay nada que hacer”. Mientras el profeta caminaba en medio de esos huesos, oye la voz de Jehová que le pregunta: “vivirán estos huesos?” que respondería usted?...

La visión describía la situación del pueblo de Dios en aquellos días. Un pueblo destruido, derribado espiritualmente, seco, y con las esperanzas muertas, un pueblo que había tocado fondo. Hoy esta visión esta describiendo tu situación; la ruina, la miseria, la enfermedad, la crisis, los problemas te han golpeado de tal manera que te sientes por el piso, desecho, arruinado, sin vida, sin sueños, sin presente ni futuro, te sientes seco, sin voluntad, sin ganas de nada, ya no tienes fuerzas, ya no hay vida, pero yo te digo que Dios va a hacer algo poderoso y va a cambiar tu situación: hoy estas en el suelo, hoy estas seco, hoy estas sin fuerzas pero el espíritu soplara sobre ti y te levantaras y serás parte del ejercito de Jehová!...aunque hoy te encuentres en el peor de tus valles de allí Dios te recogerá y te pondrá de pie y te llevara a la sima!

En esta visión vemos claramente cuatro tiempo, cuatro temporadas por las que todos hemos pasado, estamos pasando o hemos de pasar:

Primera etapa: La situación. Cuando contemplamos la realidad, y esa realidad supera nuestra fe. Pensamos que no hay solución, que la situación es irreversible, que el problema lleva mucho tiempo y que ya nada se puede hacer…Quizá así esta su hogar, su matrimonio, su economía, su vida emocional, muerta, seca, destruida…usted todos los días camina en un valle de sombra y de muerte, el panorama es triste, desolador y usted no encuentra la manera de resolver la situación, porque a la vista no hay nada que se pueda hacer.

Segunda etapa: Hablar en fe. Cuando Dios nos manda profetizar, no a hacer, (porque no hay mucho que podamos hacer) sino a declarar una palabra a pesar de lo desoladora de la situación, soltar una palabra no de acuerdo a lo que veo o lo que siento sino en base a su promesa, en base a lo que Dios dijo que hará “yo hare entrar espíritu en vosotros y viviréis”. Declara una palabra en medio de tu valle, en medio de tu situación límite porque Dios lo hará!

Tercera etapa: El ruido, el mover. Algo comienza a suceder, las cosas comienzan a moverse, a alinearse, a tomar forma nuevamente. De a poco tú comienzas a ver como aquello que estaba roto se reconstruye, lo que estaba muerto coba vida, lo seco se revitaliza. Aunque todavía el panorama es triste y difícil pero tu vez como Dios ya está obrando y poniendo todo en su lugar. Esto es el mover de Dios, la obra de Dios. Él ordena, coloca primero los huesos en su lugar, y los tendones, y la carne, todo en su lugar, en su tiempo, en su orden, esto se llama proceso. Antes de darte lo que tu deseas él te va a ordenar!

Cuarta etapa: La llenura del Espíritu. Ahora había un orden, una restauración, pero faltaba espíritu. Entonces Dios le da la orden al profeta, que profetice al espíritu que los llame, que lo invoque para que traiga vida…”Ven y estos muertos vivirán” y vino el Espíritu y sabes que paso? Se levantaron sobre sus pies! Hoy Dios va a completar la obra en tu vida, El Espíritu Santo te va a levantar, te va a dar vida, va a resucitar todo lo que estaba muerto en ti. Vas a volver a ponerte de pie, vas a estar fuerte nuevamente, vas a recuperar todo lo que un día perdiste. El Espíritu Santo finaliza la obra de Dios, es quien reviste de vida, de poder, de fuerza. Hoy es el día para ser lleno del espíritu Santo para estar nuevamente de pie y en victoria!

 

 

 

 

 

 

 


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