PARA QUE PERMANEZCO EN LA TIERRA?

 


Vosotros no me escogisteis a Mí, sino que YO os ESCOGÍ a vosotros, y os DESIGNÉ para que VAYÁIS y deis FRUTO…”. Juan 15:16

 

El propósito de Dios siempre fue rescatar el alma del ser humano. A partir del Edén, el hombre recibió un tiempo de vida aquí en la Tierra, a fin de volverse al Creador para alcanzar la Eternidad.

Sin embargo, el mal hace de todo para que esto no suceda, por ejemplo, trabaja en la mente de las personas para que piensen que todo lo que sufren y pasan es culpa o responsabilidad de Dios.

Ahora, cuando uno acepta el plan de salvación y vida eterna que es Cristo Jesús, somos salvos. Sin embargo seguimos permaneciendo en este mundo sumido en oscuridad y teniendo que atravesar pruebas, luchas y dificultades.

Entonces la pregunta obvia que uno se hace es: Si cuando acepto a Jesús como mi Salvador estoy salvo, ¿para qué permanezco en este mundo, que cada vez se pone peor? 

El motivo de nuestra permanencia en la tierra es servir a Dios llevando su Palabra para que muchos más sean salvos (especialmente nuestra familia y los que nos rodean)

Para Dios, cuanto más viva su siervo aquí en la Tierra, sin perderse, es extremadamente importante, y, si ve que algo puede pasar y poner en riesgo su Salvación, se lo lleva. ¡Es así! Dios siempre les dará su tiempo a todos, tanto a los buenos como a los malos. A los malos para que se arrepientan y a los suyos para que lo sirvan fielmente hasta el último suspiro, por eso, cuanto más vivan, será para la Gloria de Él.

Dios nos permite entrar a un nuevo año no para perdurar, subsistir, desperdiciar el tiempo sino para cumplir su propósito: Salvar almas

No perdamos el tiempo en cosas superfluas y sin fruto. Si quieres contentar el corazón de Dios estando en el centro de su voluntad, cumple la gran comisión, habla de Cristo a los que no lo conocen.

Este es el verdadero sentido de nuestra existencia y permanencia en la tierra.

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